“Es una bofetada”: Trabajadores protestan contra el aumento “ínfimo” del salario mínimo

El dirigente Ernesto Ojeda, vocero de la movilización, fue tajante al criticar los montos que se barajan en las mesas técnicas del Poder Ejecutivo.

La principal crítica de la organización radica en la diferencia entre el cálculo técnico de la inflación y los gastos reales de una familia trabajadora:

Según el análisis de la Corriente Clasista, el salario necesario para que un jefe o jefa de familia cubra sus necesidades básicas ronda los G. 7.614.000.

Ojeda calificó como una «bofetada para la clase trabajadora» la posibilidad de que el aumento sea de apenas G. 61.000.

Para los manifestantes, este monto —que apenas alcanzaría para un par de kilos de carne o unos litros de leche— no compensa la pérdida del poder adquisitivo frente a la suba constante de la canasta básica.

Durante la protesta, se solicitó formalmente que el Ministerio de Trabajo realice un nuevo estudio de reajuste que no se limite únicamente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Banco Central, sino que tome en cuenta la realidad del mercado y el costo de servicios básicos.

La Corriente Clasista advirtió que el aumento planteado por el Gobierno es «ínfimo» y no garantiza una vida digna para los miles de paraguayos que perciben el sueldo base.


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