La ministra de Obras Públicas, Claudia Centurión, fue la encargada de transmitir el mensaje oficial, asegurando que el ritmo de ejecución de infraestructura no se verá afectado por las deudas heredadas.
«El mensaje del presidente es claro: las deudas del Estado se pagan», sentenció la titular del MOPC, subrayando que la instrucción es mantener el «ritmo acelerado» de los proyectos actuales para no comprometer la calidad de vida de la ciudadanía.
El ingeniero Paul Sarubbi, presidente de la Cámara Vial Paraguaya, se mostró esperanzado y afirmó que la solución parece estar «a corto plazo».
Por su parte, José Luis Heisecke, presidente de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), abogó por entrar en una etapa de mayor tranquilidad financiera que permita enfocarse en el desarrollo de las obras que el país demanda.
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