Los científicos creen que el chocolate, las patatas fritas, las galletas o los helados que proporcionan los turistas a los monos o que estos les roban, y que llegan a suponer una parte sustancial de la dieta de muchos de ellos, están alterando la composición de su microbioma intestinal, y la ingestión de tierra les ayudaría a reequilibrar el estómago y a obtener las bacterias y los minerales ausentes en la comida basura.
En el trabajo han participado centros de investigación de varios países, coordinados por la Universidad de Cambridge, y en el mismo han participado investigadores de la Universidad de Gibraltar y del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES); hoy han publicado sus conclusiones en la revista Scientific Reports.
La ‘geofagia’, es decir, la ingestión intencionada de tierra, es común entre algunas especies de animales y también en algunas culturas humanas, y en este caso suele estar asociada a la necesidad de ingerir nutrientes durante el embarazo, pero los investigadores no observaron esa ingesta de los macacos durante el embarazo o la lactancia, lo que sugiere que no se debe a la necesidad de suplementación.
Fuente: Agencia EFE
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