¿Puede la vitamina D ayudar a prevenir la diabetes? La respuesta está en tus genes

Los resultados, publicados este jueves en la prestigiosa revista JAMA Network Open, abren la puerta a una estrategia de prevención personalizada de la diabetes basada en el perfil genético de cada individuo.

El estudio es un análisis genético del gran ensayo clínico D2d (Vitamin D and Type 2 Diabetes), realizado en Estados Unidos. Investigadores de la Universidad de Tufts, liderados por la científica Bess Dawson-Hughes, evaluaron a 2.098 adultos con prediabetes que recibieron 4.000 unidades internacionales (UI) diarias de vitamina D3 o un placebo durante una mediana de 2,5 años.

Los investigadores analizaron variantes en el gen del receptor de la vitamina D (VDR), específicamente el polimorfismo conocido como ApaI. Dividieron a los participantes según sus genotipos: AA, AC o CC.

Los resultados clave:

  • Los participantes con las variantes AC o CC (que representan aproximadamente el 71% de la población estudiada) experimentaron una reducción del 19% en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 al tomar vitamina D, comparado con el grupo placebo.
  • En cambio, las personas con el genotipo AA (alrededor del 29%) no obtuvieron ningún beneficio. Su riesgo de progresión a diabetes fue el mismo que en quienes tomaron placebo.

“Esta variación genética determina quién se beneficia realmente de la suplementación con vitamina D”, explicó el equipo de Dawson-Hughes. Además, se observó que alcanzar niveles séricos de vitamina D superiores a 40 ng/mL (y especialmente ≥50 ng/mL) se asoció con una mayor reducción del riesgo en los respondedores genéticos.

¿Por qué es importante este hallazgo?

Más de 115 millones de personas en Estados Unidos viven con prediabetes, y se estima que 464 millones la padecen en todo el mundo. Sin intervención, la mayoría puede evolucionar hacia diabetes tipo 2, una enfermedad crónica asociada a graves complicaciones cardiovasculares, renales, oculares y neurológicas.

Los autores, entre ellos el endocrinólogo Anastassios Pittas de Tufts University, señalan que este descubrimiento representa un paso hacia la medicina personalizada. En el futuro, una prueba genética sencilla (como la del polimorfismo ApaI) podría identificar a los candidatos ideales para recibir dosis altas de vitamina D como medida preventiva.

Advertencias importantes

Los investigadores insisten en que no se debe automedicar con dosis altas de vitamina D. Las recomendaciones actuales son mucho más bajas (600-800 UI diarias según la edad), y el exceso puede aumentar riesgos como caídas o fracturas en adultos mayores.

Además, los resultados necesitan confirmación en nuevos ensayos clínicos y una mayor exploración en diferentes grupos étnicos, ya que el estudio actual tuvo limitaciones en ese aspecto.

La vitamina D no es una solución universal contra la diabetes, pero para un porcentaje importante de la población con prediabetes y la variante genética adecuada, podría convertirse en una herramienta asequible, segura y efectiva.

Este estudio refuerza la idea de que, en prevención de enfermedades crónicas, la genética cada vez importa más.


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