La cifra total ascendió a 2,89 billones de dólares (2,45 billones de euros), el nivel más alto desde 2009 y el equivalente al 2,5 % del producto interior bruto (PIB) mundial.
La inversión militar en Europa creció un 14 % y en Asia-Oceanía, un 8,1 %, lo que ayudó a compensar la caída del 7,5 % en Estados Unidos, que sigue encabezando no obstante la lista por países y acapara un tercio del gasto total, casi el triple que China, el segundo.
«Dado el rango de las crisis actuales, así como los objetivos de gasto militar a largo plazo de muchos países, este crecimiento continuará probablemente durante 2026 y más allá», señaló el informe.
Las políticas de rearme de los países europeos miembros de la OTAN, presionados por Estados Unidos, y el continuo crecimiento del gasto en Ucrania y en Rusia provocaron que la inversión en Europa alcanzase los 864.000 millones de dólares (736.000 millones de euros).
El SIPRI resalta que se trata del mayor crecimiento anual del gasto militar en Europa Central y Occidental desde el fin de la Guerra Fría.
La suma combinada de la inversión de los 29 países europeos que forman parte de la Alianza alcanzó los 559.000 millones (476.000 millones de euros), liderada por Alemania, que por primera vez desde 1990 dedicó más del 2 % de su PIB a este área.
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