Asunción, en jaque: entre el «Crack» y la extorsión de cuidacoches

De acuerdo con la Policía Nacional, la mayoría de los demorados presenta antecedentes por hechos de hurto y robo, y contaban con orden de captura vigente.

Tras el procedimiento, los intervinientes confirmaron que los mismos fueron identificados y posteriormente liberados al no registrar causas pendientes.

El comisario interviniente explicó que los controles buscan “brindar tranquilidad a las personas que acuden al microcentro para estacionar vehículos y visitar locales comerciales o gastronómicos”, señalando además que varios de los detenidos se hacen pasar por cuidacoches para solicitar dinero a conductores y transeúntes.

Testimonios

Durante el procedimiento, algunos de los trasladados dieron su versión de los hechos. René López, de 28 años, afirmó encontrarse en situación de calle y reconoció consumo de drogas, aunque sostuvo que su presencia en el lugar no está vinculada a hechos delictivos.

“Estoy en situación de calle… soy adicto. Uno sabe el daño que se está haciendo, es como una autodestrucción”, expresó. El hombre indicó además que cuenta con antecedentes por robo y hurto agravado.

Por su parte, Nixon Núñez, ciudadano venezolano de 34 años y con condición de refugiado, relató que llegó a Paraguay hace cinco años y que actualmente atraviesa una situación de consumo problemático de sustancias. Afirmó no contar con antecedentes penales y negó dedicarse a actividades delictivas.

“Yo no robo, trabajo donde puedo, limpio o pido colaboración”, sostuvo, explicando que su situación actual se debe a la pérdida de estabilidad laboral tras iniciar el consumo de drogas.

Microcentro bajo presión

El microcentro de Asunción es escenario frecuente de operativos policiales debido a la presencia de cuidacoches informales, personas en situación de calle y denuncias de posibles extorsiones a automovilistas.

Mientras las autoridades refuerzan controles para ordenar el uso del espacio público, comerciantes y visitantes reportan situaciones de incomodidad e inseguridad en algunas zonas, especialmente en horarios de alta concurrencia.

El caso vuelve a poner en debate la compleja realidad social del centro capitalino, donde confluyen el comercio, el turismo y problemáticas vinculadas a la pobreza urbana, el consumo de drogas y la exclusión social.


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