Prieto reveló que apeló la decisión que le impide abandonar el territorio nacional, pero que el tribunal de segunda instancia se ratificó en el rechazo. «Ni el Puente de la Amistad puedo cruzar. Tengo prohibición en las cuatro causas», declaró el exintendente, quien indicó que el viaje a Brasil que solicitó respondía a intereses privados.
«Estoy convencido de que voy a ser sobreseído en todas las causas, mi conciencia me dice que soy inocente, pero no soy tonto de confiar en la justicia así como está en estos momentos», sostuvo Prieto sobre su situación judicial.
Señaló que existe una influencia política sobre el Poder Judicial: «Sabemos que hay una mano política que está sometiendo a nuestra justicia, eso es obvio, la política está contaminando a la justicia en el Paraguay».
Las internas liberales, clave para el frente opositor
En el plano político, Prieto reconoció que la construcción de un frente unificado de oposición aún no está consolidada. Mantiene diálogo con el sector de Alcides Riveros del Nuevo Liberalismo y con el grupo de Ever Villalba dentro del PLRA, pero prefiere esperar el resultado de las internas partidarias antes de tomar definiciones. «Es clave. Depende quién gane y de cómo podamos sentarnos a dialogar y construir, vamos a tener un frente unificado ya sea encabezado por el PLRA, por Kattya González, por mí o por quien sea», afirmó.
Uno de los puntos más llamativos de sus declaraciones fue la advertencia sobre el discurso que crece en sectores opositores contra las máquinas de votación. Prieto contó que en sus recorridas recibe respaldo ciudadano condicionado a no usar el sistema electrónico, y alertó que esa postura puede desmovilizar al electorado. «Se está volviendo peligroso el discurso de la oposición, medio que nos estamos autosaboteando. Necesitamos que la gente salga a votar y tenga confianza en el sistema electoral», señaló.
El exintendente propuso en cambio concentrar los esfuerzos en el control de las mesas durante la jornada electoral. «Estoy convencido de que vamos a ganar incluso con urnas electrónicas, solo necesitamos un ejército de personas leales que cuiden las mesas», concluyó.
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