El reporte, elaborado junto al Observatorio de Derechos Laborales y Sindicales con metodología de triangulación de fuentes que combina estadísticas oficiales, informes internacionales y evidencia propia, parte de un dato contundente: el salario medio mensual en Cuba fue de 6.930 pesos cubanos en 2025, cifra que al tipo de cambio informal de 533 pesos por dólar equivale a apenas 13 dólares. El propio vicepresidente cubano Salvador Valdés Mesa reconoció en febrero de 2025 la gravedad de la situación: «Nuestros jubilados tienen pensiones medias de 1.525 pesos. Con eso no se vive».
El informe ilustra la brecha con un ejemplo concreto: el salario mensual de un trabajador del sector salud no alcanza para comprar un cartón de huevos, una libra de carne de cerdo y un litro de aceite, cuyos precios de referencia en 2025 pueden consumir por sí solos entre 3.992 y 6.889 pesos.
Los jubilados, los más golpeados
Una encuesta realizada entre septiembre y octubre de 2025 con 506 personas mayores de 60 años arrojó datos alarmantes: el 99% afirmó que su pensión no cubre necesidades básicas; el 97,8% debió buscar ingresos adicionales; el 90,7% continuaba trabajando tras jubilarse; y el 95,7% reportó dificultades para acceder a atención médica, medicamentos o diagnósticos. Aunque el régimen anunció un aumento de pensiones para más de 1,3 millones de beneficiarios, el informe concluyó que ese ajuste fue absorbido por la inflación, que cerró 2025 con una variación interanual de 14,95%.
Fractura de legitimidad institucional
En materia de seguridad laboral, el 82,4% de los encuestados nunca recibió formación formal, y el 82,9% percibió un aumento de accidentes durante los traslados al trabajo, atribuido al deterioro de vías y vehículos. Pero el dato más revelador es el de la confianza institucional: el 95,5% de los trabajadores respondió que no acudiría a las instituciones gubernamentales ante un accidente laboral. El reporte interpretó ese resultado no como un déficit administrativo, sino como una fractura estructural de legitimidad que debilita la prevención y la exigibilidad de derechos.
Reforma laboral sin sindicatos libres
El informe también cuestionó el proceso de consulta del nuevo Código de Trabajo, promovido por el régimen entre septiembre y diciembre de 2025. La ASIC alertó a la OIT que la consulta estuvo centralizada por la Central de Trabajadores de Cuba y organismos estatales, sin garantías de participación para organizaciones independientes. La organización solicitó al organismo internacional desplegar observación técnica y exigir al régimen cubano el cumplimiento de las recomendaciones pendientes del Caso 3271, expediente abierto ante el Comité de Libertad Sindical que permanece activo tras seis informes, todos ignorados en lo esencial por La Habana.
Un país en contracción
El informe sitúa todo esto en un contexto macroeconómico de deterioro sostenido: la economía cubana acumula una contracción cercana al 10% desde 2019, la agricultura cayó 53,4% en cinco años y el turismo recibió en 2025 un 18% menos de visitantes que el año anterior, con una tasa de ocupación hotelera de apenas el 18,9%. A ese cuadro se suman apagones prolongados que en octubre de 2025 derivaron en un colapso total de la red eléctrica nacional, y tarifas de internet móvil que en algunos casos igualan o superan el salario mínimo mensual.
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