La actual administración de la Municipalidad de Asunción reconoció oficialmente la existencia de una deuda histórica con el Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay (CBVP) y los Bomberos Voluntarios de Asunción. El monto reclamado asciende a los G. 10.000 millones y viene arrastrándose desde el año 2020.
«La historia de la Municipalidad son los documentos y las deudas que tienen que regularizarse desde hace años», admitió el intendente Luis Bello, pero afirmó que tienen «toda la voluntad, las ganas y el deber» de destrabar esta situación que afecta a los rescatistas.
Para avanzar en una solución, el jefe comunal invitó al sector a iniciar una mesa de trabajo para planificar un desembolso progresivo, sujeto a la capacidad financiera de la institución. Según estimó, en un plazo de una semana se realizaría la firma del convenio correspondiente entre las partes.
Respecto a la posibilidad de efectivizar los fondos en el mes de mayo, el intendente fue cauto y no prometió el desembolso inmediato. Explicó que el proceso depende de dictámenes de otras instituciones y que buscan una salida legal para documentos que corresponden a la administración anterior.
Bello detalló que la intención es cumplir «por lo menos con uno de los cuerpos de bomberos y luego con el segundo», debido a que ambas organizaciones presentan situaciones administrativas diferentes. Al ser consultado sobre si el total de la deuda figura en el balance de la Junta Municipal, afirmó que «tiene que estar», pero que el monto debe actualizarse.
Finalmente, sobre un camión de bomberos donado al municipio que quedó varado en un puerto, el intendente anunció que revisarán los costos para transferir el vehículo al CBVP. Esto se debe a que la Comuna no cuenta con el personal calificado para armar una estructura propia de bomberos municipales, según expresó Bello.
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