El abogado Emilio Acevedo, uno de los principales impulsores de la propuesta, se refirió a la recolección de firmas necesaria para que la iniciativa sea tratada formalmente en la Cámara de Diputados. «El proyecto de Ley requiere que se junten 50 mil firmas, con eso pasaría a Diputados. Actualmente, en plataforma digital hay unas 13 mil firmas y de forma ológrafa tenemos un poco más de 22 mil. Tendríamos unas 33 mil firmas aproximadamente», detalló.
Acevedo defendió la propuesta argumentando que estas son «funciones naturales de los abogados» y aclaró que el proyecto no busca competir en áreas de inscripción legal. «En esta Ley está muy claro que ningún abogado va a poder hacer ningún hecho registral. Netamente lo que vamos a hacer son trabajos extrajudiciales como autenticación, certificación y constataciones de hechos y actos jurídicos. Creemos que esto va a haber una libre competencia de las tarifas», añadió.
Asimismo, resaltó los beneficios de accesibilidad y control tecnológico, explicando que las intervenciones con choques de intereses estarán vedadas. «Esta Ley está aparejado con la nueva Ley de la firma electrónica. A partir de acá, todas las certificaciones y autenticaciones que hagan los abogados fedatarios van a tener trazabilidad, algo que hoy no existe», argumentó, subrayando además que el proyecto beneficiará en gran medida al interior del país, donde los ciudadanos a veces deben viajar hasta una hora para encontrar una escribanía disponible.
¿Abogados vs. Escribanos? Advierten incompatibilidad
La propuesta legislativa generó una reacción inmediata y el rechazo por parte del gremio de los notarios. Ana María Niella, presidenta del Consejo de Notarios Públicos, respondió con firmeza a la iniciativa y ratificó que la función notarial y la abogacía son incompatibles entre sí bajo la normativa jurídica vigente.
La titular del gremio cuestionó el sentido de pretender otorgar facultades de fe pública a los profesionales del litigio. Explicó que mientras el abogado es un litigante cuya profesión consiste esencialmente en defender a una de las partes en un proceso, el principio fundamental e innegociable de la función notarial es la total imparcialidad, por lo que advirtió sobre un evidente conflicto de intereses.
Niella instó a los abogados que posean el título de notario y deseen ejercer la escribanía a que se presenten formalmente al concurso de oposición que se realiza de forma habitual entre los meses de agosto y noviembre. Destacó que actualmente existen 87 registros vacantes y que en todo el territorio nacional hay poco más de 1.300 registros habilitados con profesionales distribuidos en todos los departamentos del país.
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