“Dios muchas veces sabe lo que hace. El tiempo de Dios no es el tiempo del hombre. Queremos resultados rápidos. Qué lección nos da. Si Dios no hubiera hecho que Arnoldo Wiens no gane, hoy la gente no iba a poder comparar”, expresó.
En ese sentido, agregó que actualmente observa comentarios en redes sociales de personas que le escriben: “Te extrañamos, Marito” y “Volvé, mi desastre”, asegurando que esa comparación permitió que la ciudadanía “se dé cuenta de las diferencias”.
Abdo también cuestionó lo que definió como un “desviacionismo ideológico” en la conducción del país y apuntó contra sectores del oficialismo dentro del Partido Colorado. Según sostuvo, existe una obligación de “levantar la voz” en defensa de los principios partidarios.
El exjefe de Estado rechazó las acusaciones contra el movimiento Colorado Añetete y respondió a quienes señalan que dicho sector amenaza la unidad partidaria. “Primero hay que saber qué valores defiende el coloradismo y ver si las actuales autoridades realmente los defienden”, manifestó.
Asimismo, recordó que permaneció “un año en silencio”, respetando la voluntad popular tras las elecciones generales. Indicó que decidió observar el desarrollo de la gestión antes de emitir críticas públicas.
“Yo fui presidente y a mí no me permitieron gobernar con tranquilidad ni un solo día. Pero la conducta ajena no condiciona la mía”, afirmó.
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