El emblemático capitán de la selección paraguaya, José Luis Chilavert, disparó con munición gruesa contra la realidad actual del combinado nacional tras la reciente caída por goleada. El exmundialista calificó de inadmisible la actitud relajada exhibida por los futbolistas paraguayos ante el dolor del público.
«Perdimos por goleada, después todos los jugadores sacándose selfie con la familia como si fuera que estamos en Disney», cuestionó el «Chila». El exguardameta señaló de forma tajante que, en sus tiempos de jugador, tras perder un partido no quería «ni salir de la habitación».
Las críticas del ídolo apuntaron también directamente a la gestión del entrenador Gustavo Alfaro. Sostuvo que el DT cometió un error clave al no definir previamente al arquero titular, lo que a su criterio genera inestabilidad emocional en los profesionales del puesto.
Haciendo foco en el arco, apuntó contra el desempeño de Orlando Gill. «Su problema es que no habla, juega mudo y el fútbol es comunicación», sentenció Chilavert, remarcando que el arquero es quien tiene la obligación de ordenar las líneas de frente.
«Hablando y discurseando no se ganan los partidos», disparó sin filtros contra los discursos del estratega argentino. Afirmó que es sumamente fácil hablar en las previas, pero que la realidad del plano internacional en un Mundial es completamente diferente.
Chilavert cuestionó además el manejo psicológico del grupo por parte del cuerpo técnico. Ello, tras ver llorar al futbolista Diego Gómez en plena conferencia de prensa, lo que para el excapitán desnudó que el jugador emocionalmente no estaba preparado para el certamen.
«Faltaba que alguien les dé unos sopapos a los jugadores para que se despierten», expresó de forma contundente. Agregó que el error principal fue de Alfaro, quien con toda la experiencia que posee en el mundo del fútbol debió manejar el vestuario de otra manera.
Para el exmundialista, el cuerpo técnico también falló de forma grave en la preparación física. «Yo apelo a la rebeldía del jugador paraguayo, respirar en la nuca al rival; si no estamos a la altura técnicamente, por lo menos físicamente tienen que estar bien», argumentó.
Por último, el exarquero atendió con dureza la gestión general y el modelo de las divisiones formativas en el país. Cuestionó la alarmante falta de planificación a futuro por parte de la organización y el preocupante declive de los nuevos valores locales.
Criticó el uso masivo de césped sintético en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARDE), asegurando que existen más de 120 chicos lesionados con roturas de ligamentos o meniscos. «Acá le privilegian a amigos que proveen césped sintético, nadie se preocupa por estos chicos», denunció.
El histórico guardameta cerró su descargo dejando una fuerte advertencia sobre el recambio en el seleccionado de cara a los próximos años. «¿Qué pasará de Paraguay cuando estos jugadores se retiren? ¿Por qué Alfaro no trabaja ya una selección alternativa?», concluyó.
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