«Curuguaty fue una forma de asesinato político para tumbar al gobierno», sostiene Miguel López Perito

Según manifestó, persisten interrogantes sobre el origen de las armas que, de acuerdo con la investigación, fueron utilizadas para causar la muerte de los agentes policiales. «Es un caso que nunca se aclaró realmente. Se echó tierra sobre esto. Nunca se aclaró cómo supuestamente los campesinos estaban armados con las armas que provocaron las muertes de los policías», expresó.

López Perito afirmó que la hipótesis que sostiene es que el enfrentamiento fue provocado con el propósito de generar una crisis política contra el gobierno de Fernando Lugo. En ese sentido, aseguró que «fue un escenario montado» y cuestionó el proceso judicial desarrollado posteriormente. «El juicio fue un circo. Se veían uno por uno todos los puntos mal hechos de la investigación fiscal», señaló.

Asimismo, indicó que, a su entender, nunca se investigó la posibilidad de que hubieran actuado francotiradores durante el enfrentamiento, hipótesis que, según dijo, quedó fuera de la investigación oficial.

Respecto al proceso judicial, recordó que las condenas dictadas contra los campesinos fueron posteriormente anuladas y sostuvo que ello evidenció las falencias de la causa.

Para el exministro, lo ocurrido en Curuguaty constituyó «una forma de asesinato político» orientada a provocar la caída del gobierno de Fernando Lugo. «Fue un hecho premeditado, provocado y preparado, que requería una preparación importante», afirmó.

López Perito también vinculó la masacre con el juicio político que destituyó a Lugo una semana después de los hechos, al considerar que el enfrentamiento fue el detonante de un proceso que, según dijo, buscaba poner fin al proyecto político del entonces presidente.

En ese contexto, sostuvo que, a partir de aquellos acontecimientos, se debilitó la confianza en el sistema democrático y cuestionó distintos mecanismos institucionales utilizados posteriormente en la política paraguaya, al considerar que respondieron a intereses de sectores de poder.

Finalmente, al ser consultado sobre si el Partido Colorado habría regresado al poder en caso de que Lugo no hubiera sido destituido, respondió que no podía afirmarlo con certeza, aunque recordó declaraciones del fallecido dirigente colorado Juan Carlos «Calé» Galaverna, quien había sostenido que, de no concretarse la destitución, el partido podría haber permanecido fuera del poder.


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