Ataque a comisaría de Arroyito deja al descubierto la precariedad y la improvisación de la Policía

El ataque a la comisaría de Naranjito ocurrió en una zona considerada de alta conflictividad debido a la presencia y actividad de grupos criminales, entre ellos el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y la estructura criminal liderada por Felipe Santiago Acosta Riveros, alias “Macho”, de acuerdo con informes oficiales.

La colonia Naranjito forma parte del distrito de Ybyrarobaná, cuya población asciende a 9.033 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2022. La comunidad atacada cuenta con menos de 1.000 pobladores.

Registros públicos indican que el puesto policial de Naranjito funcionó durante años en una estructura de madera y fue objeto de mejoras realizadas en 2021 con apoyo de pobladores de la zona.

Asimismo, la Subcomisaría 10ª de Ybyrarobaná, que fue atacada en 2025 por presuntos integrantes del EPP, también cuenta con una construcción predominantemente de madera.
El atentado volvió a poner en foco las condiciones de infraestructura y protección de las dependencias policiales ubicadas en áreas consideradas de alto riesgo por los organismos de seguridad.

Administración convulsionada
El ataque a la comisaría de Naranjito se suma a hechos graves en la gestión del nuevo comandante de la Policía Nacional. El comisario general director César Roberto Silguero Lobos fue designado comandante interino de la Policía Nacional el 9 de abril de 2026, en reemplazo de Carlos Humberto Benítez, quien pasó a desempeñarse como viceministro de Seguridad Interna. Silguero fue confirmado en el cargo el 24 de junio.

El 9 de abril de 2026, ésar Roberto Silguero Lobos asume de manera interina la Comandancia de la Policía Nacional.

El 28 de mayo último, cuatro delincuentes armados interceptan un camión refrigerado sobre la ruta Luque-Mariano Roque Alonso, en las inmediaciones del aeropuerto Silvio Pettirossi. Los autores se apoderan de un cargamento de Tirzepatida valuado en varios millones de dólares.

  • El 26 de mayo, un grupo comando asalta a un comerciante en Villa Oliva, departamento de Ñeembucú. Los delincuentes se llevan aproximadamente 10 millones de pesos argentinos.

•El 16 de junio de 2026: Se produce un ataque con explosivos en Santa Rita, Alto Paraná. Más de 20 asaltantes atacan simultáneamente tres bancos y una casa de cambios.

•El 9 de julio Entre 10 y 15 hombres armados irrumpen en el parque de depósitos Gical, donde opera un recinto utilizado por la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT). El objetivo habría sido el robo de medicamentos para adelgazar y equipos electrónicos.

  • El 12 de julio, doce policías son detenidos en Alberdi tras un procedimiento en el que fallece por error Frederick Nahuel Cáceres Sosa, de 22 años. Los agentes investigados confundieron a la víctima con integrantes de la banda responsable del asalto ocurrido en Villa Oliva.

•22 de julio de 2026: Ataque armado contra el puesto policial de Naranjito, Canindeyú. El hecho deja dos policías y un civil fallecidos.

El atentado en Naranjito se suma a una serie de hechos de alto impacto registrados en distintos puntos del país durante los últimos meses, incluyendo asaltos tipo comando, ataques a objetivos financieros, robos de cargamentos de alto valor y procedimientos policiales bajo investigación. El caso vuelve a situar en el centro del debate las capacidades operativas, el equipamiento y la infraestructura de seguridad en departamentos con presencia de organizaciones criminales.


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