Durante una entrevista con Ñanduti, Dante Leguizamón afirmó que desde el momento del asesinato de su padre la familia asumió que el caso difícilmente sería esclarecido.
Según dijo, siempre tuvieron identificado al presunto autor intelectual del crimen y atribuyó la falta de avances judiciales a los vínculos políticos que, aseguró, mantenían los involucrados.
«Nosotros sabemos quiénes ordenaron el asesinato de Santiago. Sabemos que el que ordenó el asesinato era compadre del presidente de la República en ese momento«, expresó, al sostener que esas relaciones de poder impidieron que la investigación prosperara.
Leguizamón también señaló que, con el paso de los años, la familia buscó que el caso trascendiera el ámbito personal y se convirtiera en una causa vinculada a la defensa de la libertad de expresión y la protección de los trabajadores de prensa.
En ese sentido, manifestó que espera que el reconocimiento de responsabilidad por parte del Estado tenga un impacto más amplio que una reparación a su familia.
«Creemos que la sentencia tiene que tener un impacto sólido, fuerte en el país para que este tipo de hechos no vuelvan a ocurrir», afirmó.
El Estado paraguayo pidió disculpas públicas y reconoció su responsabilidad internacional por el asesinato del comunicador Santiago Leguizamón, ocurrido en 1991, en cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

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