Royg sostuvo que la situación financiera del IPS es delicada, aunque aclaró que la institución no está técnicamente quebrada. «IPS no está quebrado, está debiendo de fiado, está a punto de ser embargado. Su vida tiene fecha de vencimiento», afirmó.
Según explicó, existen tres grandes dimensiones del problema: la falta de liquidez o problema de caja, las deudas acumuladas que deben ser regularizadas y, en tercer lugar, un problema de diseño estructural que requiere cambios de fondo.
Cuestionamientos a las compras y contrataciones
Royg también cuestionó la forma en que se administran los recursos de la previsional y apuntó a posibles deficiencias en los procesos de compra.
«En IPS se compra mal, se compra caro y se compran cosas que no se necesitan», afirmó.
A esto sumó el impacto de la informalidad laboral y la morosidad de empresas, señalando que existen empleadores que no cumplen con sus aportes al IPS, lo que afecta directamente a los ingresos de la institución.
El extitular de la previsional también denunció irregularidades relacionadas con servicios y suministros tercerizados. Según afirmó, existirían empresas que no cumplen con los servicios o productos establecidos en sus contratos, pero que igualmente continúan cobrando al IPS.
«Hay sobrecostos porque probablemente no se entregan servicios, con connivencia de todas las áreas internas», sostuvo.
Presuntos conflictos de interés en medicamentos
Entre sus cuestionamientos, Royg relató además un caso ocurrido hace aproximadamente 10 años que, según afirmó, involucraría posibles conflictos de interés en la provisión de medicamentos.
Explicó que un médico del IPS ocupaba simultáneamente el cargo de jefe de servicios y el de director médico de un laboratorio que proveía medicamentos a la institución. Según su relato, el mismo profesional también recetaba ese medicamento a sus pacientes dentro del IPS.
Agregó que los medicamentos eran destinados a funcionarios de una sola empresa y que existirían vínculos entre la gerencia comercial de esa firma y los propietarios del laboratorio.
De acuerdo con Royg, el caso habría representado un gasto de aproximadamente G. 16.000 millones en un solo año.
«Esta es una historia, tengo 18 como esas», afirmó, al señalar que ese caso sería apenas uno de varios ejemplos de situaciones que, según sostuvo, deben ser investigadas.

Preocupación por el gasto en medicamentos
Royg también puso el foco en el crecimiento sostenido del gasto en medicamentos y lo calificó como uno de los principales problemas de la previsional.
«Un cáncer en IPS es el incremento sostenido del listado de medicamentos», manifestó.
Según explicó, la inflación del gasto sería muy superior al crecimiento de los ingresos del IPS, generando una presión cada vez mayor sobre las finanzas de la institución.
Separar jubilaciones y salud
Otro de los cambios que planteó Royg es la necesidad de separar el sistema de jubilaciones del área de salud, como parte de una reforma estructural del IPS.
También cuestionó la relación entre los aportes realizados por los asegurados y el nivel de prestaciones que actualmente ofrece la institución.
«En IPS no se puede dar todo lo que se da con el aporte que se realiza», afirmó, al considerar que se debe revisar el modelo de financiamiento y las prestaciones que ofrece la previsional.
Destacó las denuncias de Fretes
En otro momento, Royg se refirió a la gestión del actual presidente del IPS, Isaías Fretes, y sostuvo que para comenzar a cambiar la situación de la institución es necesario visibilizar sus problemas y denunciar las irregularidades.
«Hay que hablar y denunciar como lo hace Fretes», afirmó.
«Eso nos obliga a hablar de los problemas», agregó, destacando la importancia de que las dificultades de la institución sean expuestas públicamente para generar un debate sobre posibles soluciones.
Sobre la posibilidad de que la nueva administración pueda encaminar al IPS, Royg consideró que el liderazgo será determinante.
«Fretes tiene muy claro el problema. Creo que el liderazgo es un elemento central en los buenos y malos manejos», sostuvo.
Finalmente, Royg consideró que el IPS necesita abordar tanto sus problemas financieros inmediatos como las cuestiones estructurales que afectan su funcionamiento, incluyendo el modelo de financiamiento, las compras, las contrataciones, el gasto en medicamentos y la separación de los sistemas de salud y jubilaciones.
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