El diputado Raúl Benítez, el exdiputado Hugo Ramírez y la exsenadora Kattya González declararon este jueves como testigos de la Fiscalía en el juicio oral que se desarrolla en el Palacio de Justicia contra el exsenador Hernán Rivas, acusado de presunto título universitario falso.
Sus testimonios abarcaron desde una amenaza personal hasta el arrepentimiento por haber impulsado al propio Rivas al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), organismo que el exsenador llegó a presidir. Rivas, cuyo nombre completo es Hernán David Rivas Román, se expone a una pena de hasta 11 años de cárcel.
Raúl Benítez: una amenaza personal y varias irregularidades documentales
Benítez relató que en el pasado recibió una amenaza personal por WhatsApp: una foto suya tomada a escondidas en el estacionamiento de su edificio, acompañada del mensaje «te estamos observando». Según contó, no denunció el hecho en su momento por desconfianza en las instituciones, y vinculó el episodio al mismo clima de acoso y campañas de descrédito que —dijo— también sufrió Kattya González. Las amenazas, agregó, se intensificaron cuando «apretaron el acelerador» con el avance del caso Rivas.
El diputado expuso además ante el tribunal una serie de inconsistencias documentales en torno al título de abogado del exsenador. Según detalló, el 8 de junio de 2020, a las 17:00, el entonces rector de la Universidad Sudamericana, Euclides Acevedo, presentó a través de la mesa de entrada del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) la solicitud de registro del título de Rivas. Al día siguiente, a las 12:50, se emitió el dictamen favorable, y a las 12:56 —seis minutos después— salió la resolución que registró el título. Ese mismo día, a las 14:00, Rivas juró como representante de la Cámara de Diputados ante el JEM.
Benítez señaló que existen certificados de estudio con tesis, cargas horarias y formatos distintos, presentados en períodos distintos, con discrepancias entre lo que consta en el MEC y lo que figura en la Corte Suprema de Justicia. Según el diputado, en el mismo período en que se cuestionaba el título apareció otro documento, elaborado por funcionarios del MEC, que habría intentado «blanquear» la situación de Rivas.
Recordó también que la Universidad Sudamericana obtuvo su resolución de habilitación a fines de 2009 y que, en el mejor de los casos, pudo empezar a funcionar desde 2010. Pese a lo reciente de su habilitación, ya registraba títulos ante el MEC desde 2013, lo que Benítez calificó de «tiempo récord». Citó además una intervención de 2015 a la casa de estudios que reveló que no tenía aulas propias, que dictaba varias carreras a la vez en un tinglado y que contaba con un solo docente para todas ellas.
El legislador recordó que Rivas llegó a presidir el JEM, organismo encargado de juzgar a jueces y fiscales, y lo calificó de «analfabeto funcional» en ese cargo, dentro de una lista de expresidentes de la institución —que incluye a Óscar González Daher, Orlando Arévalo y Jorge Bogarín Alfonso— a quienes acusó de «pisotear» su institucionalidad. Reveló, además, que el JEM abrió una causa contra las fiscalas que llevan adelante el juicio contra Rivas, medida que interpretó como una «amenaza institucional solapada»: «esto es un mensaje del cartismo», acusó.
Hugo Ramírez: «me arrepiento de haber sido el que lo mocionó»
El exdiputado Hugo Ramírez, quien en su momento impulsó la designación de Rivas en el JEM, declaró que se arrepiente de haber promovido esa postulación. «Después de ver todo lo que ocurrió, uno se arrepiente por todo lo que puede significar un daño institucional. Hoy no estoy juzgando a nadie, la Justicia se va a encargar de eso», dijo a la prensa al salir de la audiencia. «Si puedo decirte, mirando el diario del lunes, me arrepiento de haber sido el que solicitó —en la Cámara de Diputados— a Hernán Rivas para el JEM. Fui yo el que lo mocionó», agregó.
El exlegislador explicó que la decisión se tomó por el principio de buena fe, a partir de lo que el propio Rivas había manifestado ante la bancada. «En la reunión de bancada, Hernán David nos aseveró que era abogado y procedimos a los siguientes pasos: conversar con las demás bancadas, obtener la mayoría y hacer la designación en el pleno», relató. «Tomamos una decisión política», añadió. Ramírez reconoció que la postulación se concretó sin verificar previamente el título universitario de Rivas, a quien en su momento había destacado públicamente por su carrera política y formación profesional.
Kattya González: «Hernán Rivas no es Mike Ross»
La exsenadora Kattya González, testigo de la Fiscalía, sostuvo que la responsabilidad de Rivas «no es solo individual, sino que responde a un esquema». «Esto no es el Pombero ni el Jasy Jatere, no es un mito», sentenció, en referencia a que el caso no debe tratarse como una leyenda sino como un hecho comprobable.
González afirmó que «la Corte Suprema de Justicia validó el certificado de estudios que está exhibido» en la causa, y sostuvo que el máximo tribunal tiene la responsabilidad de establecer un mayor filtro al emitir los registros para las matrículas profesionales.
También vinculó su salida del Congreso con el caso Rivas. «No tengo dudas que mi expulsión se dio por el tema Hernán Rivas», afirmó, y agregó: «Me lo dijeron los integrantes de las bancadas que impulsaron mi pérdida de investidura por el hecho de no haberme callado por el caso de Rivas y haber profundizado la investigación». Al llegar al Palacio de Justicia, había resumido su posición con una frase: «Hernán Rivas no es Mike Ross» —en alusión al personaje de la serie televisiva que ejercía la abogacía sin título—, y remarcó: «Es importante señalar que el señor Hernán Rivas es el síntoma de un esquema, de un sistema de absoluta degradación institucional».

Deja una respuesta