Julio César Centurión Cantaluppi y Diego Alexi Vázquez Martínez, alias «Burro’i», recibieron 30 años de prisión más 10 años de medidas de seguridad cada uno, totalizando 40 años. Derlis Javier López Arce fue condenado a 23 años de cárcel más 6 años de medidas de seguridad —29 años en total—, por su rol como «campana»: fue quien monitoreó los movimientos de las víctimas dentro del local y señaló a los tiradores cuál era el vehículo a atacar.
Entre las víctimas del ataque estaban Haylee Carolina Acevedo Yunis, hija del entonces gobernador de Amambay Ronald Acevedo; su pareja Osmar Vicente Álvarez Grance, alias «Bebeto», considerado el principal objetivo; y las estudiantes universitarias brasileñas Kaline Reinoso de Oliveira y Rhannye Jamilly Borges de Oliveira.
Según la reconstrucción del Tribunal, López Arce llegó cerca de las 05:30 al lugar en un Kia Carens gris y monitoreó los movimientos de «Bebeto». Al salir las víctimas, hizo señas a los ocupantes de una Toyota Hilux plateada, desde donde Centurión Cantaluppi, Vázquez Martínez y un tercer individuo de nombre Edson Vargas abrieron fuego con fusiles calibre 7,62 y 5,56 contra la Chevrolet Trailblazer en que viajaban. Tras la balacera, López Arce se acercó al lugar, recogió un objeto de la escena y fotografió el cuerpo de «Bebeto».
La investigación determinó que el móvil fue una disputa territorial por el control de rutas del narcotráfico entre «Aguacate» —exguardaespaldas del capo Jorge Rafaat Toumani— y «Bebeto». El análisis balístico mediante el sistema IBIS vinculó las vainas halladas en la escena con otros homicidios registrados en la zona.
El colegiado fue presidido por el juez Federico Rojas e integrado por las magistradas María Luz Martínez y Dina Marchuk. Los hechos fueron encuadrados en homicidio doloso agravado por alevosía, lesión grave, asociación criminal y detentación de armas de fuego. La lectura íntegra de la sentencia está prevista para el 31 de agosto a las 13:30.

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