Dólar baja, pero los precios importados no caen al mismo ritmo

La fuerte reducción del dólar frente al guaraní durante este año mejoró las condiciones para el sector importador y generó expectativas sobre una posible reducción de los precios de los productos provenientes del exterior. Sin embargo, la baja del tipo de cambio no se traslada de manera automática ni en la misma proporción al precio que paga el consumidor.


El presidente del Centro de Importadores del Paraguay (CIP), Iván Dumot, explicó que existen varios factores que determinan el costo final de las mercaderías, entre ellos la cotización del dólar, los precios de los productos en origen y los costos de transporte y logística.


En entrevista con Ñandutí Negocios, Dumot señaló que algunos productos, especialmente aquellos cuyos precios están directamente vinculados al dólar, ya registraron reducciones. No obstante, el impacto en la reducción de los precios para el consumidor final depende del momento en que fueron adquiridos los inventarios y de la evolución de los precios internacionales.


Según explicó, “es probable que, en líneas generales, el dólar haya bajado 20%, pero los productos subieron aproximadamente 10% en origen”. En ese escenario, sostuvo que la diferencia se refleja parcialmente en los precios finales y que el indicador de precios de la canasta de productos importados muestra actualmente una reducción de alrededor del 7% al 8%.


El dólar abre oportunidades, pero no para todos


La actual coyuntura cambiaria también genera oportunidades para que algunos importadores puedan adelantar compras y aprovechar mejores condiciones de costos. Sin embargo, Dumot señaló que esto no implica necesariamente un aumento generalizado de los niveles de inventario.


Según remarcó, la decisión de acumular stock depende del tipo de mercadería y de las expectativas sobre el comportamiento futuro del dólar. En el caso de los productos de consumo masivo, además, existen limitaciones vinculadas al vencimiento y almacenamiento, por lo que las empresas no pueden elevar sus inventarios de manera indefinida.


A esto se suma la volatilidad de los precios internacionales. El titular del CIP señaló que los costos de los productos en origen continúan registrando variaciones, mientras que los fletes marítimos también se mantienen inestables, por lo que resulta más difícil determinar cuándo existe una verdadera oportunidad de compra.


Importaciones crecieron cerca de 9%


En cuanto al desempeño del sector, Dumot calificó como positivo el resultado del primer semestre. El sector había proyectado inicialmente un crecimiento cercano al 10% en las importaciones y, según sus estimaciones, el resultado se ubicó alrededor del 9%, en línea con las expectativas.


Sin embargo, algunos segmentos mostraron un desempeño considerablemente superior. Entre ellos se destacan los automóviles y productos electrónicos, cuyas cotizaciones están directamente vinculadas al dólar y que, ante la reducción del tipo de cambio, ganaron competitividad y registraron incrementos superiores al 20% en algunos casos.


Logística y fletes presionan los costos


El desempeño del primer semestre estuvo además condicionado por factores logísticos. Dumot recordó que los problemas registrados inicialmente en la navegación del río Paraguay fueron superados entre febrero y marzo, aunque dejaron un impacto sobre los costos.


A esto se sumó el aumento de los fletes marítimos provenientes de China y otros mercados de Oriente, en un contexto de conflictos internacionales que generaron una fuerte volatilidad en el transporte. El presidente del CIP recordó además que el incremento del precio de los combustibles también presionó los costos de distribución.


A su criterio, estos factores reducen parcialmente el beneficio que genera un dólar más bajo para el sector importador, ya que las empresas deben absorber parte del aumento de sus costos para mantener la competitividad de sus productos.


Mejores perspectivas para el segundo semestre


Para la segunda mitad del año, Dumot sostuvo que las expectativas del sector son más favorables. Al respecto enfatizó en que el segundo semestre concentra tradicionalmente una mayor actividad comercial debido a la preparación para las fiestas de fin de año, periodo en el que aumenta la demanda de alimentos, bebidas, artículos para el hogar, regalos, juguetes y otros productos de consumo masivo.


En este escenario, el sector importador espera un mayor movimiento comercial y mejores niveles de actividad, aunque seguirá monitoreando la evolución del dólar, los precios internacionales y los costos logísticos, factores que serán determinantes para definir los precios y márgenes de las empresas durante los próximos meses.


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