Es necesario acelerar las inversiones para acompañar la demanda energética

Aunque la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) alcanzó en 2025 un récord de inversión de USD 349 millones, el ritmo actual todavía se encuentra por debajo de las necesidades previstas para fortalecer la infraestructura eléctrica del país, según estimaciones de la Cámara de Empresas Constructoras de Obras Electromecánicas (Cecoel).

Para su vicepresidente, César Ozuna, se requieren alrededor de USD 1.206 millones anuales hasta el año 2033 para cumplir con el Plan Maestro de Inversiones que contempla obras por USD 17.714 millones en generación, transmisión, distribución, tecnología de la información y reducción de pérdidas eléctricas. 

Sin embargo, Ozuna advirtió en entrevista con Ñanduti Negocios, que la brecha de inversión tiene cada vez mayor relevancia ante el crecimiento que viene registrando la demanda eléctrica.

En ese sentido, recordó que históricamente el sector registraba un crecimiento de la demanda de aproximadamente 6,5% anual, pero que a partir del 2022 esta dinámica cambió y se observaron incrementos considerablemente mayores. “Se triplicó a 18% solo en el primer semestre de este año, incluso en algunos puntos llegando a 21% de crecimiento de la demanda eléctrica”, señaló.

Para Ozuna, este comportamiento en la demanda reduce el margen de tiempo disponible para ejecutar las obras necesarias y explicó que la transmisión y distribución ya presentan una elevada presión en determinados puntos del país, mientras que la generación todavía dispone de excedentes.

“Este crecimiento no demorará más de 5 años en llegar al límite. Y en generación es poco tiempo para crear infraestructura”, afirmó. Ante este escenario, consideró que el país se encuentra en un momento de tomar decisiones y que es necesario adecuar el marco legal para facilitar inversiones en infraestructura eléctrica.

Necesidad de inversión privada

Uno de los planteamientos del vicepresidente de Cecoel es la incorporación de capital privado en aquellas inversiones que no puedan ser atendidas mediante el modelo actual de la ANDE. Ozuna sostuvo que las necesidades de inversión, estimadas entre USD 17.000 millones y USD 18.000 millones en el corto y mediano plazo, hacen difícil alcanzar los objetivos únicamente con el esquema vigente.

“El capital privado es necesario para que lleguemos a tiempo. Eso no quiere decir que hablemos de privatización”, aclaró. Su planteamiento pasa por una participación privada bajo reglas transparentes y con un ente regulador que acompañe el funcionamiento del mercado eléctrico. 

Al mismo tiempo, sostuvo que la ANDE debe fortalecerse para cumplir adecuadamente con su función y avanzar hacia una tarifa que permita reflejar los costos reales del servicio, reducir pérdidas y mejorar la capacidad de inversión de la empresa estatal, dejando de ser una tarifa “política”.

Por otro lado, el ingeniero aseguró que además de la disponibilidad financiera, la gestión es otro de los aspectos que deben fortalecerse para cumplir con el cronograma de inversiones. “No es lo mismo tener disponibilidad de dinero que ejecutar la obra y tener a disposición de las inversiones”, explicó.

A su criterio, la ANDE enfrenta dos desafíos principales que son el fortalecimiento de su capacidad de inversión y la mejora de sus procesos de gestión. “Ambos factores, serán determinantes para que las obras previstas en el Plan Maestro puedan ejecutarse dentro de los plazos establecidos”, sostuvo.

También reiteró que la necesidad de acelerar estas inversiones no está vinculada únicamente a la infraestructura eléctrica actual, sino también a la capacidad del país de aprovechar la disponibilidad de energía para atraer nuevos proyectos productivos. “El interés de inversionistas por Paraguay representa una oportunidad, pero esa expectativa debe estar acompañada por una infraestructura capaz de responder al crecimiento de la demanda”, afirmó.

Con relación a la distribución, a criterio del experto, este aspecto es uno de los principales déficits de la infraestructura eléctrica paraguaya. La saturación de transformadores y la permanencia de conductores desnudos son factores asociados a los problemas de confiabilidad, especialmente durante los periodos de altas temperaturas.

“El retraso de las obras puede dificultar la atención de nuevas solicitudes de carga y limitar la capacidad del sistema para acompañar el crecimiento de empresas y nuevos emprendimientos. Paraguay está en un escenario en el que las decisiones sobre infraestructura eléctrica deben tomarse con mayor rapidez”, concluyó Ozuna.


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