La investigación se centra en los riesgos de sistemas de IA capaces de realizar tareas de forma autónoma y busca determinar si las compañías cumplen con las leyes estadounidenses de protección al consumidor.
La agencia prepara ahora requerimientos formales de información a las empresas, con los que puede exigir documentos relacionados con sus productos y prácticas.
La FTC, encargada de proteger a los consumidores y hacer cumplir las normas de competencia, ya ha intervenido anteriormente en casos relacionados con IA. Además, mantiene abierto desde 2025 un estudio sobre los posibles efectos de los chatbots de IA en niños y adolescentes, que incluye a OpenAI.
La investigación llega en un momento de creciente preocupación por los riesgos de la inteligencia artificial, tras varios incidentes relacionados con agentes capaces de actuar de forma autónoma y la salida de un investigador de Anthropic, Jacob Coxon, quien advirtió sobre los riesgos de desarrollar sistemas de IA cada vez más capaces.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump ha defendido que las empresas de IA se autorregulen: «Hay un consenso en que debe haber una gran autorregulación. Pero la autorregulación es muy importante», dijo durante una reunión con directivos de las principales compañías tecnológicas en la Casa Blanca.
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