El registro, publicado por medios locales, corresponde al Hospedaje Yerutí, sobre las calles Benjamín Aceval y Yegros. En la secuencia se observa a un hombre con remera roja y pantalón corto caminar por un área común del local, junto a otra persona de remera clara.
Según la reconstrucción difundida a partir del testimonio de la propietaria, Lucía Figueredo, Rodríguez Merlo llegó al hospedaje pasadas las 20:00 del martes, horas después del hecho, pidió una habitación individual y dejó un nombre y un número de cédula que no eran los suyos. Habría permanecido allí hasta la mañana del jueves. Al día siguiente de su ingreso se afeitó, salía al patio a fumar, hablaba por teléfono y recorría comercios cercanos. El jueves, tras una llamada, pidió un vehículo de plataforma y se retiró poco antes de que llegara la Policía.
El ataque investigado ocurrió alrededor de las 05:20 del lunes 28 de septiembre, cerca del cementerio municipal de Eusebio Ayala, después de una jineteada. Rebeca Martínez Aricayé (28) murió por disparos y Carolina Raquel Aguilar (32) resultó gravemente herida. La fiscala Norma Salinas imputó a Rodríguez Merlo como uno de los presuntos autores materiales y a Junior Ramón Delvalle Almeida, alias «Polaco», como presunto autor moral. Ambos continúan prófugos.
Rodríguez Merlo cumplía una medida de libertad ambulatoria con tobillera electrónica. El jueves 1 de octubre, a las 10:15, el sistema registró la manipulación de la correa. El último punto de geolocalización fue el hospedaje.
El 2 de octubre, el Juzgado Penal de Garantías N.º 11 declaró su rebeldía, revocó la medida cautelar y ordenó su captura nacional e internacional. La Fiscalía mantiene la investigación bajo la hipótesis de feminicidio.
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