La Fiscalía imputó a Pablo Abel González Apuril, exdirector del penal de máxima seguridad Martín Mendoza, de Emboscada, por la fuga de dos reclusos. Horas después de allanar la vivienda del exjefe de Inteligencia Penitenciaria, subcomisario Derlis Cáceres, este se presentó en la Fiscalía, donde se efectivizó su orden de detención. Quedó en custodia de la Comisaría 6ta. de Emboscada. Según la información de la causa, su indagatoria está prevista para mañana.
La imputación contra el exdirector
La fiscal de Emboscada, Fabiola Sosa Dalla Fontana, formuló imputación contra González Apuril por frustración de la persecución y ejecución penal (artículo 292 del Código Penal) y por su realización por funcionario (artículo 293). También solicitó su prisión y pidió un plazo de seis meses para concluir la investigación, que puede ser prorrogado en forma extraordinaria.
Según la imputación, el 25 de octubre, a las 0:30, los privados de libertad Ever Alejandro Ozuna y Ricardo Arsenio Merlo burlaron la seguridad y escaparon del penal. Por la mañana, el subjefe de Seguridad, Mario Cristaldo, ordenó al agente penitenciario Pedro Antonio Balbuena Gayoso extraer los celulares de los reclusos y depositarlos en un bolsón para sacarlos del penal.
Esa instrucción supuestamente provino del jefe de Seguridad, Aldo Galeano, quien a su vez la habría recibido del entonces director, Pablo González. Según la Fiscalía, los aparatos podrían contener información de alto valor para esta causa y otras investigaciones, por lo que se procedió a hacerlos desaparecer.
El allanamiento a Cáceres
El comisario Luis López, director del Departamento contra el Crimen Organizado, confirmó el allanamiento de la vivienda de Cáceres, en el marco de la investigación por la fuga ocurrida el domingo. Los investigadores buscan evidencias para determinar su posible participación y si existen vínculos con otros altos funcionarios del Ministerio de Justicia.
López señaló que Cáceres fue removido de la Dirección de Inteligencia Penitenciaria hace aproximadamente un mes y que también se investigan antecedentes de fugas en Minga Guazú, donde se escaparon siete reos. Cáceres ya fue sometido a un sumario administrativo por ese caso.
En el momento del procedimiento, el subcomisario no estaba en su casa. Según su esposa, salió temprano.
Dos cartas en portugués
Tras las declaraciones de guardiacárceles detenidos, la Fiscalía encontró en la vivienda de Cáceres dos cartas en portugués que, según los primeros datos, harían referencia a traslados irregulares y posibles favores a cambio de regalos. La fiscal Sosa planteó que hay nuevos indicios de un presunto esquema de beneficios para internos vinculados al crimen organizado.
Los guardias detenidos habrían recibido órdenes de Cáceres para hacer desaparecer celulares de las celdas. Sosa también cuestionó duramente la falta de seguridad en el penal, de donde escaparon dos reclusos peligrosos.
Ozuna López, alias Tanchí, es uno de los dos evadidos. En 2024 fue condenado a 23 años de prisión más cinco de medidas de seguridad por secuestros en Capitán Bado, departamento de Amambay.
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