Durante una entrevista con Ñanduti, Kemper señaló que la incorporación de estas opciones responde a la búsqueda de herramientas de protección que permitan actuar ante determinadas situaciones sin recurrir necesariamente a un arma de fuego.
El empresario explicó que algunos de los dispositivos que comercializan lanzan balines de gas pimienta a distancias de entre 10 y 15 metros. Al impactar, liberan una sustancia que puede provocar tos, ardor en la piel y dificultades respiratorias, efectos que, según describió, buscan limitar la capacidad de acción de un eventual agresor.
Kemper sostuvo que, de acuerdo con estudios que mencionó durante la entrevista, en más del 95% de los casos no sería necesario utilizar un arma de fuego para protegerse.También aseguró que estos dispositivos tendrían un 99% menos de riesgo de provocar consecuencias letales en comparación con las armas convencionales.
Uno de los datos que destacó fue el perfil de quienes adquieren estos productos. Según Kemper, inicialmente esperaban que los principales compradores fueran personas que no tenían armas de fuego, pero encontraron una demanda importante entre quienes ya poseen una.
“Los que más nos compran son los que ya tienen arma de fuego. Dicen: tengo mi arma, pero si no la necesito, tengo otra opción”, relató.
El director de Camping 44 también señaló que estos dispositivos están regulados por la Dirección General de Material Bélico (DIGEMABEL) durante el proceso de importación, aunque afirmó que su comercialización resulta más sencilla que la de un arma de fuego.
Uso en fuerzas de seguridad
Kemper indicó que este tipo de tecnología también se utiliza en otros países como complemento del equipamiento de las fuerzas de seguridad. Mencionó como ejemplo el desarrollo de dispositivos para organismos del Gobierno alemán y la utilización de estos equipos por parte de unidades de Gendarmería en Argentina.
Según explicó, algunos efectivos cuentan tanto con un arma de fuego como con un dispositivo de menor letalidad, de modo que pueden disponer de distintas herramientas de acuerdo con las circunstancias de cada intervención.
El entrevistado consideró que estas alternativas también podrían tener aplicaciones en Paraguay, especialmente en situaciones donde las fuerzas públicas necesiten otras opciones de intervención. Sin embargo, su utilización requiere considerar las condiciones de seguridad y los riesgos asociados, ya que la denominación de no letales no significa que estos dispositivos estén libres de consecuencias para las personas.

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