“Es el proceso y los controles que realizamos, estamos cumpliendo con el 100% de lo que nos piden las autoridades sanitarias. Tenemos controles físicos, químicos y microbiológicos que lo realizamos en laboratorios habilitados”, afirmó.
“Si bien el agua de Essap es tomable, pero el organismo va a reaccionar inmediatamente ante algo que se le da y no le gusta. Si esta contaminado máximo a los dos días se va a tener manifestaciones que serán una llamada de atención”, mencionó.
“En Paraguay tenemos mucha agua dulce. Esta el acuífero Guaraní que llega hasta cierta región, la mayor parte esta hacia Brasil y en Asunción tenemos Patiño, hay que cuidarlos porque la gente indiscriminadamente perfora el suelo”, explicó.
¿Cómo lleva la empresa los cambios de un año desafiante?
“Con la pandemia, en un principio tuvo un bajón en ventas porque no se podía cumplir con todos los pedidos pero nos fortaleció más. Hicimos capacitaciones, equipos de trabajo. Incluso subimos en la venta”, destacó.

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