“Debemos ser conscientes de que nuestro proceso de integración afronta cotidianamente demandas que solo pueden ser atendidas con el firme compromiso de cada uno de sus integrantes. Sin este compromiso y sin acuerdos reales no es posible avanzar”, sostuvo.
A su vez, se centró en la determinación de nuestro país de priorizar acuerdos equilibrados que contemplen al sector productivo como motor de crecimiento de nuestras naciones, y también señaló que las lecciones aprendidas y la trayectoria que se han trazado, denotan que las acciones realizadas en materia de relacionamiento externo deben ser desarrolladas y acordadas en conjunto.
El canciller se centró en el enorme potencial de producción alimenticia del Mercosur, en reserva de agua dulce y generación de energía renovable que constituyen bienes estratégicos en el contexto actual.
Hablando de los avances, admitió que hubo algunos buenos pero que el proceso de entendimiento ha sido lento y complejo, lo que refleja la importancia de buscar una fórmula para agilizar y dinamizar la marcha del Mercosur hacia su necesaria actualización.

Deja una respuesta