Humberto Rubin Eterno: A dos años de la partida del león de la radiofonía paraguaya

Humberto León Rubin Schwartzman, nació un 10 de mayo de 1935 en Pilar, Ñeembucú, dio sus primeros pasos en el periodismo a mediados de la década de los 50’. Llevó consigo la bandera de la libertad de expresión como estandarte, pregonando desde su lugar cada día durante la época de la dictadura.

Para Carolina Giménez, Humberto, como personal y profesional, era extraordinario. Lo describió como un hombre con una calidez y carisma impresionante. “Vos tenías cualquier tipo de problema y te solucionaba, estaba pendiente de todo. Esa es la realidad, siempre con tanto amor por la familia”, expresó.

“Era impresionante, aprendí tanto con él, la empatía, entregarse a los demás, todo lo que hizo. Nunca decayó a pesar de que estaba reventado, se preocupaba por la gente. Él fue el creador de todo, el que le enseñó todo a todo el mundo. Era una persona llena de amor, con una fuerza increíble y disciplina única”, contó.

Mientras tanto, para la doctora Silvana Boccia, lamentó la pérdida y expresó su sentir, diciendo que es como si aún estuviera con nosotros. Para la doctora, fue como “un hermano grande”, que estaba siempre presente. “Nos vio crecer, se emocionaba con cada logro nuestro, fue un hermano para mí, un abuelo para mis hijos. Lo conocí desde muy joven, era una persona muy sólida en sus convicciones y nos estimulaba siempre a seguir luchando”, indicó.

“Siempre estuvimos relacionados por el lado de la política y el periodismo, siempre marcaba su presencia con su manera de ser”, explicó.

Enmarcó la fuerza que poseía al seguir adelante a pesar de las adversidades con las que se encontraba en algunas ocasiones. “Algunas veces sabíamos qué estaba pasando por momentos difíciles, pero él siempre sacaba el lado lindo para hacer relucir las cosas, no tenemos nada malo que recordar ni nada malo que olvidar. Hizo tanto por el país y por su familia”, puntualizó.

Por otro lado, el senador Silvio Beto Ovelar, dijo textualmente “Hace dos años este gran maestro nos dejó de en esta vida terrena, pero su legado sigue tan vigente ayer, don Humberto León Rubin”.

Entre anécdotas, contó que mantenía charlas con él de manera persona y lo iba a visitar en la radio. Lo describió como un hombre brillante en todo los sentidos y aseguró que nunca tuvo ningún tipo de rencor o enojo hacia él, ya que sus críticas lo tomaba de la mejor manera, ya que lo considera un hombre sabio y conocedor de la idiosincrasia paraguaya.

“Gracias a él yo me sumergí en la lectura, para poder estar a su altura y poder responder a sus preguntas, con esa gran sabiduría que tenía”, concluyó.

 

 


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