En ese sentido, Alarcón enfatizó que existen diversas herramientas de seguridad, como la verificación de dos pasos y la autoeliminación de chats en los servicios de mensajería como WhatsaApp o Telegram.
Según explicó, es poco común que los malvivientes intenten “interceptar” la comunicación entre personas, debido a que la información se encuentra encriptada “de extremo a extremo” y para ser vulnerada, requiere de mucho tiempo, esfuerzo y dinero.
En su lugar, puntualizó que las personas inescrupulosas intentan extraer la información de manera directa de las víctimas, obteniendo información personal como los nombres, números de teléfono o direcciones, con el objetivo de hacerse pasar por familiares, amigos o entidades bancarias.
“Los ataques no son tan direccionados, son tipo enjambre, envían un millón de correos, caen 5 a 6 y eso ya es considerado un éxito”, precisó.
Deja una respuesta