La licitación para la explotación de la tecnología 5G en Paraguay quedó, hasta ahora, en manos de Claro y de Nubicom SRL, una pequeña empresa de Salta, Argentina, que no cumpliría con el requisito de contar con al menos 100.000 abonados, establecido en el Pliego de Bases y Condiciones (PBC). La diferencia respecto a la recaudación del 4G es abismal: el Estado percibiría un 95% menos y ya se habla de una posible lesión de confianza contra el patrimonio público.
Con el 4G se recaudaron más de USD185 millones, además de las inversiones sociales comprometidas por las empresas adjudicadas. En cambio, con el 5G —una tecnología más avanzada— la recaudación apenas llegaría a USD 4 millones.
“Si el Paraguay tuviera una política de reducción del costo del espectro, se podría hablar de una baja del 15% o incluso del 20%. Pero cuando la reducción llega al 95%, ya se podría plantear la teoría de la lesión de confianza, que parte de un problema de prelación”, advirtió un especialista consultado.
De acuerdo con su análisis, el PBC no contempla la normativa de acceso a la competencia, un requisito que debería estar presente en cualquier proceso licitatorio.
“Si tomamos el elemento constitucional, tenemos dos puntos importantes: por un lado, el espectro radioeléctrico es el mayor activo en telecomunicaciones que posee el Estado paraguayo; y, por otro, si este recurso se malversa o se entrega a un precio no razonable de mercado, estamos ante una lesión de confianza”, explican expertos que, al realizar un estudio serio sobre el valor del espectro para 5G y al compararlo con procesos similares en la región, “queda en evidencia que lo ocurrido es realmente alarmante”.
Autoridades del MITIC insisten en que el proceso fue un éxito, sin tomar en cuenta la caída de la recaudación en un 95% respecto a la licitación de la red 4G.
Referentes del sector se reunieron con varios parlamentarios para expresar su preocupación sobre el proceso de adjudicación. “Los congresistas desconocían lo que estaba ocurriendo; algunos recién ahora comenzaron a reaccionar”, señaló la fuente, quien aseguró que todavía “hay tiempo para frenar el proceso”, ya que las frecuencias aún no fueron entregadas.
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