Monseñor Jubinville exhorta a los jóvenes a construir una sociedad justa y solidaria en el día de la Juventud

Monseñor Jubinville denunció las prácticas de los «comerciantes corruptos» que, según el profeta de la lectura, explotan a los más pobres y priorizan el provecho personal por encima del bien común. «Son gente que no acepta otro orden que el suyo propio, haciendo de la economía del provecho su dios», afirmó, urgiendo a la Iglesia a tener el coraje de señalar las trampas y corrupciones del sistema económico y social actual.

Interpretando el Evangelio, el obispo reflexionó sobre la parábola del administrador deshonesto, destacando que Jesús no alaba su corrupción, sino su viveza y coherencia. Comparó esta figura con el hijo pródigo, subrayando que ambos, tras derrochar riquezas, enfrentan la necesidad de elegir entre el «dios dinero» y la confianza en Dios. «Lo fundado en el derroche y el placer no dura. La fidelidad en lo poco y en lo grande es el camino», señaló.

Dirigiéndose especialmente a los jóvenes, Jubinville los animó a cultivar un «ardor» por el medio ambiente, una economía justa, una política transparente y una sociedad solidaria. «Esperamos que hagan lío, que remuevan nuestras costumbres corruptas», expresó, citando al Papa Francisco. Los exhortó a ser fieles en lo pequeño, prometiendo que esta fidelidad traerá recompensas mayores, aunque advirtió que la honestidad tiene un costo. «No es el camino de la mayoría. Vendrán contradicciones, persecuciones, violencias. A muchos ya no les agradarás porque tocas su debilidad», afirmó, destacando que elegir la transparencia implica renunciar a ventajas obtenidas por corrupción y enfrentar procesos deshonestos.

En este Día de la Juventud, Monseñor Jubinville invitó a los jóvenes a ahondar en sus ideales y a asumir el «peaje» de la honestidad, incluso cuando signifique tener menos o enfrentar conflictos. «Les pedimos que construyan su propia fidelidad y nos ayuden a renovarnos», concluyó, pidiendo oraciones por quienes hoy pagan el precio de la transparencia y la fidelidad. La homilía resonó como un llamado a la acción para que la juventud paraguaya lidere el cambio hacia una sociedad más justa, solidaria y libre de corrupción.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *