En este tiempo de reflexión y compromiso, los obispos invitan a mirar el Paraguay con ojos de solidaridad, justicia y servicio.
El llamado es claro: asumir juntos la responsabilidad de construir un país donde nadie quede atrás y donde cada persona encuentre dignidad, pan y esperanza.
“La historia de nuestra Patria evidencia que somos un pueblo capaz de grandes sacrificios, que supimos levantarnos de las ruinas con espíritu solidario y esperanza.
Hoy, sin embargo, nos duele que muchos conciudadanos nuestros sean víctimas de las injusticias causada por nuestra indiferencia, nuestro egoísmo y nuestra escasa esperanza en un futuro mejor.
Por eso, esta carta pastoral quiere ser una invitación para examinar y renovar nuestro pacto fraterno que nos une como Nación.
Necesitamos recuperar la confianza, dialogar y buscar juntos un horizonte común. Creemos que solo un Paraguay fundado en el Bien
Común podrá ofrecer a todos sus hijos e hijas una vida digna, sin exclusiones, con oportunidades y con futuro”, indica una parte del documento.
Ellas son la política, la economía, la ecología, la justicia, la salud, la educación y la protección social.
“No nos limitamos a la consideración sobre tales ámbitos sino ofrecemos también algunas pistas de acción a la luz de la reflexión.
Y, por último, abordamos dos temas transversales a todas las dimensiones referidas y a nuestro modo de ver son la corrupción y la participación ciudadana. Son temas que quieren ser temas de diálogo en las comunidades, en las familias, en los movimientos eclesiales y generen más reflexiones y compromiso social” señala.

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