“Fue impresionante la cantidad de jóvenes que acudieron. Llegaron con un corazón sincero”, afirmó, agregando que en la Villa Serrana “todos vinieron por igual a ponerse a los pies de la Virgen”.
El obispo también se refirió a la realidad espiritual del país, señalando que observa un proceso de recuperación tras los efectos de la pandemia. “Nuestro pueblo está recuperando la espiritualidad. La pandemia marcó un hito importante y tocó muy hondo la fibra íntima de nuestra vida espiritual”, comentó.
En un plano social y político, Valenzuela sostuvo que Paraguay necesita líderes “auténticos, honestos y serviciales” para enfrentar los desafíos actuales. Indicó que la falta de figuras con estas cualidades afecta la capacidad de combatir los principales flagelos del país. “Hace falta un líder que sea capaz de mostrar el camino para levantar el país, no solo su familia o empresa. Algo está fallando y por esa razón no estamos forjando líderes con cualidades”, afirmó.
El obispo también renovó sus advertencias sobre los efectos de la corrupción, a la cual calificó como un problema que “la gente siente, le duele y le perjudica”. Señaló que este fenómeno genera “tremenda injusticia” y advirtió sobre el riesgo de un eventual estallido social. “Hay que buscar la forma de ayudar al pueblo para levantar su ánimo y dignidad”, expresó.
Finalmente, Valenzuela dedicó palabras de apoyo a Claudia Aguilera, viuda del fiscal Marcelo Pecci, asesinado en 2022. El obispo la instó a mantener la esperanza y aseguró que los procesos de justicia, aunque tardíos, terminan por llegar. “No decaigas porque, sea como sea, la justicia siempre llega”, concluyó.
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