Dilema de conservación: pumas recuperan territorio en Patagonia pero matan miles de pingüinos de Magallanes

El abandono de la ganadería en la zona sur del país durante la década de 1990 permitió que los pumas regresaran de forma natural a parte de su distribución histórica. Al mismo tiempo, las colonias de pingüinos de Magallanes se expandieron desde islas cercanas hacia el continente, donde antes no existían depredadores terrestres significativos.

Esta convergencia ha generado lo que los científicos denominan un «dilema de conservación», ya que los pumas representan ahora la principal amenaza para estas colonias continentales.Investigadores del Centro de Investigaciones de Puerto Deseado de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, guardaparques del Parque Nacional Monte León y expertos de la Wildlife Conservation Research Unit (WildCRU) de la Universidad de Oxford analizaron datos recolectados durante esos cuatro años, contando cadáveres con signos de depredación por pumas.

La autora principal, Melisa Lera, destacó que el número de cadáveres encontrados en la colonia es «abrumador» y que la mayoría quedaron solo parcialmente consumidos o sin comer. «Esto significa que los pumas mataban a más pingüinos de los que necesitaban como alimento», explicó Lera, quien lo asoció al fenómeno ecológico conocido como surplus killing (matanza excedente), similar al comportamiento de gatos domésticos que cazan más aves de las que consumen cuando las presas son abundantes y vulnerables.

Los modelos poblacionales desarrollados en el estudio indican que, por sí sola, la depredación de pumas no llevaría a la extinción de la colonia en el parque. Sin embargo, una presión depredatoria intensa agravaría otros factores de riesgo, como el éxito reproductor y la supervivencia de los juveniles, que resultaron ser los parámetros más sensibles en las proyecciones.

La coautora, la doctora Jorgelina Marino (WildCRU, Universidad de Oxford), subrayó que «este estudio refleja un reto emergente para la conservación, en el que los carnívoros en recuperación se encuentran con presas nuevas».

Comprender estos cambios en la dinámica depredador-presa es clave para diseñar estrategias efectivas, especialmente considerando influencias externas como el cambio climático, que afecta la disponibilidad de alimento, nutrientes y temperaturas, impactando el éxito reproductivo de los pingüinos.

Las autoridades del Parque Nacional Monte León continúan monitoreando tanto las poblaciones de pumas como las de pingüinos para evaluar la evolución de esta interacción en el ecosistema.

 


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