El abogado explicó que la acción fue promovida ante lo que consideraban una amenaza concreta contra la libertad ambulatoria de Galeano.
Según sostuvo, la defensa percibía que existía un esquema orientado a avanzar hacia una eventual prisión preventiva, pese a que el exsenador continuaba con medidas menos gravosas.
Almada relató además que, antes del rechazo, la defensa recibió notificaciones sobre pedidos de informes y diligencias impulsadas por la propia Corte, lo que les hizo pensar que el habeas corpus tendría un trámite más profundo. Sin embargo, posteriormente se enteraron a través de los medios de comunicación de que la acción había sido rechazada.
Criticó la velocidad con la que distintos tribunales resolvieron recursos vinculados a la causa de Galeano y sostuvo que existe una presión política detrás del proceso judicial.
“Nos sorprendió muchísimo que en nueve horas hayan rechazado el habeas corpus”, expresó.
Almada también defendió el arraigo político y social de Galeano, especialmente en la ciudad de Capiatá. Comentó que, pese a no tener afiliación partidaria, pudo percibir personalmente el respaldo ciudadano que mantiene el exsenador y aseguró que existe un importante acompañamiento hacia su figura. En ese contexto, sugirió que Galeano terminó convirtiéndose en un actor incómodo dentro del escenario político.
Por otra parte, el abogado volvió a cuestionar la solidez de la condena y sostuvo que la sentencia “no tiene ni pies ni cabeza” desde el punto de vista jurídico. Según argumentó, durante el juicio no se presentó una sola prueba directa que vincule a Galeano con actividades ilícitas, sino únicamente elementos indiciarios y conjeturas construidas alrededor del operativo A Ultranza Py.

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