Jueza advierte que las adicciones y la exclusión social afectan directamente a niños y adolescentes

Durante una entrevista en Ñanduti, la magistrada sostuvo que los menores son quienes sufren las consecuencias de entornos familiares marcados por la vulnerabilidad.

“El árbol es el niño, pero el bosque es la familia”, expresó al señalar que las soluciones judiciales suelen resultar insuficientes si no van acompañadas de políticas públicas integrales.

Como ejemplo, relató el caso de un joven de 26 años con problemas de adicción que sufrió una grave electrocución mientras intentaba sustraer cables. Según contó, el hombre perdió un brazo, permanece postrado en una cama y vive en condiciones extremadamente precarias.

La situación fue conocida durante una diligencia judicial relacionada con el reconocimiento de sus hijos.

Ovando comentó que, tras concluir el trámite, el propio joven le pidió ayuda para ser trasladado a un hogar de asistencia. “Mire cómo vivo, a veces ni siquiera me cambian el pañal”, recordó la jueza sobre las palabras que escuchó durante la intervención. Pese a su situación, destacó que el hombre manifestó inmediatamente su deseo de reconocer a sus hijos y que estos llevaran su apellido.

La magistrada afirmó que casos como este reflejan la necesidad de fortalecer las políticas públicas en áreas como salud, educación y atención a las adicciones. A su criterio, muchas familias carecen de herramientas para enfrentar estos problemas, mientras que los niños terminan siendo los principales afectados por una realidad que excede el ámbito judicial.


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