En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, conmemorado cada 12 de junio, el viceministro de la Niñez y la Adolescencia, Juan Fernández, alertó sobre la persistencia de esta problemática en Paraguay y destacó las acciones impulsadas para combatirla.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), alrededor de 44.000 niños, niñas y adolescentes de entre 10 y 17 años se encuentran actualmente en situación de trabajo infantil, lo que representa aproximadamente el 5,3% de la población comprendida en ese rango etario.
Fernández explicó que dentro de esa cifra se encuentran menores de entre 10 y 13 años, cuya participación en actividades laborales está prohibida por la legislación paraguaya. También incluye a adolescentes de entre 14 y 17 años que, aunque pueden trabajar bajo ciertas condiciones legales, realizan jornadas superiores a las permitidas.
«Es uno de los flagelos que aún existen en nuestro país y que hacen mucho daño al desarrollo de los niños, niñas y adolescentes», expresó.
El viceministro recordó que la normativa vigente permite la inserción laboral de adolescentes de entre 14 y 17 años siempre que se respeten condiciones específicas destinadas a proteger sus derechos y garantizar su permanencia en el sistema educativo.
En el caso de los adolescentes de 14 a 16 años, la carga laboral está limitada a cuatro horas diarias y 24 horas semanales. Además, deben contar con autorización de sus padres o tutores, estar registrados ante las instancias correspondientes y desempeñarse en actividades supervisadas que no afecten su desarrollo integral.
Por otra parte, los adolescentes de 16 y 17 años pueden trabajar hasta seis horas diarias y 36 horas semanales, también bajo regulación y control.
Fernández señaló que el Gobierno impulsa una estrategia interinstitucional para enfrentar esta problemática junto con el Ministerio de Trabajo, la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (Conaeti) y el sector privado.
En ese contexto, destacó la campaña «Roja directa al trabajo infantil», una iniciativa orientada a la prevención, la concienciación y la articulación con programas sociales destinados a proteger a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Asimismo, valoró el acompañamiento de la Unión Industrial Paraguaya y otros sectores empresariales en la lucha contra esta forma de vulneración de derechos.
«El trabajo en equipo es fundamental para erradicar este problema y garantizar el desarrollo pleno de nuestros niños y adolescentes», concluyó.

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