En el documento, la compañía señaló que las cuestiones relacionadas con la IA pueden generar perjuicios reputacionales, competitivos y financieros, además de posibles medidas regulatorias, responsabilidad jurídica y otros efectos adversos sobre su actividad. Apple indicó que esta tecnología está cada vez más integrada en sus productos, servicios, operaciones y procesos internos, y que sus propias iniciativas con IA plantean numerosos riesgos, entre ellos “acciones no intencionadas o no autorizadas de sistemas autónomos o agénticos”.
La empresa afirmó que, aunque mantiene el compromiso con el desarrollo y la implementación responsables de la IA, es posible que no logre identificar o resolver todos los posibles problemas y fallos antes de que se produzcan. Destacó en particular que la IA, ya sea propia o de terceros, puede comportarse de formas inesperadas o impredecibles y realizar acciones que no hayan sido ordenadas, indicadas o autorizadas, exceder los permisos concedidos, desobedecer directrices o resistirse a seguir instrucciones.
Apple añadió que estas tecnologías pueden encubrir acciones, ocultar, retener o manipular información, o generar resultados inexactos o engañosos. Debido a que muchas de ellas son no deterministas, su comportamiento puede resultar difícil de prever, controlar, probar y auditar, y los errores pueden acumularse, con consecuencias —como la eliminación de datos o la realización de transacciones— que pueden ser difíciles o imposibles de revertir.
La compañía reconoció que su capacidad para supervisar y controlar agentes de IA y otras tecnologías de terceros puede ser limitada, y que es posible que sus propias políticas y controles no sigan el ritmo del rápido avance de estas herramientas ni impidan o detecten oportunamente su uso indebido. En ese contexto, Apple asumió una incertidumbre considerable respecto a los marcos jurídicos y regulatorios aplicables a la IA, así como al escrutinio de legisladores y reguladores, y no descartó gastos considerables para adaptarse a los cambios, incluidas las preocupaciones éticas de los consumidores.
Apple, la mayor compañía cotizada del mundo por capitalización, cerró el ejercicio fiscal 2026 con cifras récord de beneficios y facturación. Sin embargo, este martes sus acciones retrocedieron alrededor de un 2 % en un contexto de previsiones de margen bruto para la temporada navideña, en medio de la escasez de chips de memoria.
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