Mendoza afirmó que la devaluación del dólar no concluiría en el corto plazo y podría mantenerse a lo largo del año. Según explicó, una de las razones responde a decisiones de política económica en Estados Unidos orientadas a favorecer la competitividad de sus exportaciones, una línea que atribuyó a propuestas impulsadas por el presidente Donald Trump.
A este escenario internacional se suman factores locales, como el ingreso de divisas derivado de la exportación de materias primas durante el primer semestre y la colocación de instrumentos financieros, entre ellos bonos. De acuerdo con Mendoza, estos elementos incrementan la oferta de dólares en el mercado paraguayo, lo que ejerce presión a la baja sobre su cotización.
En ese contexto, señaló que la apreciación del guaraní impacta en el poder adquisitivo de la población, generando un aumento en el consumo y en la importación de bienes. Indicó que, en comparación con años anteriores, se observa un mayor movimiento comercial vinculado a la compra de productos del exterior.
El análisis también incluye efectos en otros sectores, como el turismo. Mendoza sostuvo que el fortalecimiento del guaraní estaría contribuyendo a un incremento en la actividad turística en el país.
Por otro lado, mencionó que persiste el rechazo de dólares en efectivo por parte de entidades financieras, especialmente en el caso de billetes deteriorados o de series antiguas, una práctica que continúa vigente en el sistema bancario.
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